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Pedofilia en Brasil: obligan a una menor a tocar a un hombre desnudo en un museo

Se trata de una supuesta ‘performance artística’ en el Museo de Arte Moderno de São Paulo, un vídeo de los hechos fue divulgado en redes sociales y el repudio fue inmediato. Una semana después de la clausura de una muestra de diversidad sexual, una nueva polémica esta instalada.

Una niña, de aproximadamente 4 años, es incentivada por una mujer adulta a tocar el cuerpo totalmente desnudo de un hombre que se encuentra en el suelo. La menor, inicialmente, se resiste a tocarlo.

Ante la insistencia de la mujer, le toca la punta de los dedos de una mano y se retira. La mujer le pide a la niña que continúe, ella vuelve al cuerpo masculino, que tiene completamente expuestos los genitales, y le toca los pies; de forma breve, luego, se aleja rápido.

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El hombre que es tocado no se inmuta. Está consciente de lo que acontece. Es un ‘artista’ que hace una ‘performance’. Hay varias personas alrededor que contemplan sin decir nada.También un hombre que parece ser funcionario de seguridad. Esto acontece en un lugar público que opera gracias a recursos del erario: un museo en el sudeste brasileño.

El relato puede ser constatado en el vídeo que acompaña este texto. No es ficción. Aconteció el pasado martes 26 de septiembre en las instalaciones del Museo de Arte Moderno de São Paulo (MAM), uno de los más importantes de América Latina.

Es la presentación de una supuesta ‘performance artística’ denominada “La Bête”, del coreógrafo carioca Wagner Schwartz, y fue realizada en la inauguración de la muestra ‘Panorama da Arte Brasileira’.

El vídeo que registra los hechos fue colocado en las redes sociales y ha causado una profunda indignación. Millares de personas aseguran que se trata de un acto irresponsable, de erotización de niños, de violencia al pudor de un vulnerable, de abuso infantil. Hay quien acusa a la institución y al coreógrafo de apología a la pedofilia. Les llaman “canallas” y “criminales”.

Algunos, sin embargo, defienden la ‘performance’ argumentando que se trata de un desnudo ‘artístico’ y defienden libertad irrestricta para el autor que hace una nueva lectura de la obra ‘Bichos’ (animales), de la brasileña Lygia Clark, por ello, su cuerpo se presenta como un objeto que puede ser manoseado y manipulado para mantenerse en las posiciones que el publico lo coloque.

A pesar de la presencia de tales voces favorables, el repudio a permitir e incentivar la participación de una niña es, hasta ahora, generalizado; por ello, el MAM se ha visto obligado a publicar en su página de facebook una nota aclaratoria donde informa que el museo tiene el hábito de alertar a los visitantes “cualquier tema sensible a la restricción de público”, y que la sala donde Schwartz se presentó estaba debidamente señalizada.

Asegura que el trabajo del coreógrafo “no tiene contenido erótico” y que la niña que aparece en el vídeo estaba “acompañada de su madre” durante la exposición, por lo que las críticas están “fuera de contexto”.

Hay quien solicita que el hecho sea denunciado ante los órganos oficiales de protección a la infancia y adolescencia

El texto, lejos de apagar la polémica, la avivó. En la secuencia de comentarios que siguen a la publicación, la declaración del museo fue calificada, por muchos, como ridícula, cínica y cretina. Hay quien solicita que el hecho sea denunciado ante los órganos oficiales de protección a la infancia y adolescencia.

Hasta una mujer que tilda de bobos a los “conservadores” escribe: “la nota del MAM es lamentable, estoy en desacuerdo completo con el museo por permitir la participación de un infante; es una omisión gravísima tanto de la institución, como de los responsables del menor. Eso no es arte”.

Y de hecho, si hubo omisión. Al ver a la niña siendo incentivada a tocar al hombre desnudo ninguno de los presentes en la sala dice o hace algo para impedirlo.

En el vídeo aparece un hombre, vestido de traje oscuro, que parece ser un funcionario del museo. Contempla incomodado la escena, pero no interviene. De entre las personas que están en el público, un hombre felicita a la niña después de que tocó al coreógrafo. El propio ‘artista’ ni dice ni hace nada para evitar ser visto en su desnudez o ser tocado por la menor.

La ‘obra’ de Schwartz ya había sido presentada entre el 19 y 20 de agosto del presente año en el Instituto Goethe, en Salvador, al nordeste del país, y como puede verificarse en éste vídeo también hubo presencia de por lo menos de dos niñas.

La polémica acontece apenas dos semanas después de que la polémica exposición ‘Queer Museu – Cartografía de la diferencia en el arte brasileño’ fue clausurado por una intensa presión ciudadana. La muestra, patrocinada por el Banco Santander con recursos de deducción de impuestos, presentaba una serie de obras enfocadas en la diversidad sexual.

Algunas, presentaban actos de zoofilia e incentivo a la pedofilia, homosexualidad femenina y masculina, además de vilipendio a imágenes y objetos religiosos. Entre las blasfemas, un solo ejemplo: había una caja con ‘hostias’, al parecer no consagradas, donde cada una llevaba escrito, en color rojo, el nombre de alguna de éstas partes del cuerpo: vagina, pene, ano, etcétera.

La exposición, montada en Porto Alegre, al extremo sur del país, no tenía ningún tipo de restricción en cuando a la edad de los visitantes y presentaba como uno de los públicos a los que estaba destinado niños y adolescentes de las escuelas de la ciudad.

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