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Denuncian a médico del San Roque vinculado a red clandestina de abortos

La Facultad de Trabajo Social de la UNER ha desarrollado un panel tendiente a militar por la legalización del aborto.
Uno de los disertantes de este panel fue Gustavo Terra que desempeña “médico a cargo de la residencia en la Maternidad del hospital San Roque”, quien compartió micrófono con Gimena Bacci, representante de una red clandestina que practica abortos ilegales llamada “Socorristas en Red”.
Una fuerte preocupación se ha generado en la ciudadanía paranaense luego de difundirse este hecho debido a que “el médico que debe bregar por la salud de las madres embarazadas y sus hijos, se vincula con redes de abortos clandestinos y milita por la legalización del aborto, para terminar con la vida de sus pacientes”, que vulnera el “juramento hipocrático” que debe mantener a lo largo de su carrera como médico.
Juramento Hipocrático:
Juro que he de observar el siguiente juramento, que me obligo a cumplir en cuanto ofrezco, poniendo en tal empeño todas mis fuerzas y mi inteligencia.
Tributaré a mi maestro de Medicina el mismo respeto que a los autores de mis días, partiré con ellos mi fortuna y los socorreré si lo necesitaren; trataré a sus hijos como a mis hermanos y si quieren aprender la ciencia, se la enseñaré desinteresadamente y sin ningún género de recompensa.
Instruiré con preceptos, lecciones orales y demás modos de enseñanza a mis hijos, a los de mi maestro y a los discípulos que se me unan bajo el convenio y juramento que determine la ley médica, y a nadie más.
Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y a mi entender, evitando todo mal y toda injusticia. No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante; me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos.
Pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza. No ejecutaré la talla, dejando tal operación a los que se dedican a practicarla.
En cualquier casa donde entre, no llevaré otro objetivo que el bien de los enfermos; me libraré de cometer voluntariamente faltas injuriosas o acciones corruptoras y evitaré sobre todo la seducción de mujeres u hombres, libres o esclavos.
Guardaré secreto sobre lo que oiga y vea en la sociedad por razón de mi ejercicio y que no sea indispensable divulgar, sea o no del dominio de mi profesión, considerando como un deber el ser discreto en tales casos. Si observo con fidelidad este juramento, séame concedido gozar felizmente mi vida y mi profesión, honrado siempre entre los hombres; si lo quebranto y soy perjuro, caiga sobre mí la suerte contraria.

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